Aterrizaje de emergencia por el pedo de un pasajero.

Ayer tarde se activó el plan de emergencia en el Aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez. Un vuelo de Vueling proveniente de Asturias con destino Lanzarote tuvo que tomar tierra de forma urgente. Todo ello provocado por el olor insoportable producido por la flatulencia de uno de los pasajeros.

Ya antes del despegue los pasajeros empezaron a notar un olor un poco fuerte, si bien se atribuía al aire que entraba desde el exterior. Se revisaron los sistemas de la aeronave y el baño, y todo estaba en orden. Pero al poco de despegar la cosa pasó a mayores, se empezaron a escuchar ventosidades bastante sonoras, y el aire empezaba a tornarse en irrespirable.

El causante de tal estrago no fue difícil de detectar. Un señor empapado en un sudor frío, colorado como un tomate era el causante. “Se ve que las fabes que me he empujado en el almuerzo no me sentaron demasiado bien. Yo es que me pongo muy nervioso cuando vuelo”. Una vez aterrizados en Madrid, el vuelo siguió a su destino, pero sin nuestro protagonista, que tendrá que quedarse unos días en cuarentena en la capital.