Entra a atracar un banco, y lo reducen los clientes por querer saltarse la cola.

Suceso con final feliz en una sucursal bancaria del norte de Cantabria. Eran las 10 y media aproximadamente de la mañana, cuando un individuo se acercó a cara descubierta a la cajera y, tras encañonarla, le pidió que le entregara todo el dinero.

No terminó de decir la frase cuando el resto de clientes lo atacaron, pensando que era un caradura que sólo quería colarse. Así, el ladrón tuvo que soportar empujones, bastonazos, bolsazos y algún que otro mordisco y pellizco. De hecho, la rápida intervención de la policía de una comisaría cercana permitió rescatar sano y salvo al delincuente.

“Era día de cobro de las pensiones, y esta gente no se anda con tonterías, la cola hay que respetarla”, comentó luego la cajera. “Mire usted, yo estaba en la cola, esperando para poder actualizar la cartilla como todas las mañanas, y sólo vi a un tío queriendo ser atendido antes que yo, y eso no se puede permitir”, nos aclara uno de los clientes.

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