Expedientado un policía por usar la taser para asar pollos

Un policía local de la localidad tinerfeña de La Orotava, ha sido expedientado por su superior después de que éste percibiera un olor extraño a comida en la sala de descanso del personal al servicio de la seguridad, y éste resultara procedente de una actividad inadecuada.

Al indagar la procedencia del olor, el agente observó a un subordinado emitiendo calambrazos con su pistola taser sobre lo que parecía un pollo entero. La reacción del infractor fue de indiferencia, “como si estuviera haciendo algo de lo más normal”, explicó el superior en el expediente. Al preguntarle sobre el motivo de sus actos, el policía expedientado respondió que estaba aprovechando la hora de descanso para prepararse la comida, un pollo asado al taser.

El uso indebido del instrumento provocó que se le abriera un expediente para determinar la gravedad de su actuación. El policía, extrañado, dijo que no era la primera vez que lo hacía: “En un pueblo chiquito no solemos usar la taser porque a penas hay delincuentes, así que yo la uso para asar pollos e incluso, cuando no dispongo de encendedor, para enchufarme los cigarrillos. No comprendo tanto revuelo por todo esto”.

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