Lo echan de un bar por pedir una pajita.

Un vecino de Badajoz ha denunciado que fue sacado a la fuerza de un bar de carretera después de pedir en la barra una cañita para el refresco de su hijo. Los hechos se produjeron en una venta de la carretera de Madrid, cuando el protagonista de nuestra historia se acercó a una señorita que atendía en la barra y le pidió “una pajita”.

Los dueños del establecimiento, de origen extranjero, malinterpretaron la petición, y echos una furia dieron con los huesos del sorprendido viajero en el aparcamiento del establecimiento, sin que se pudiera llegar a un entendimiento mutuo.

“Hay mucha gente que se para aquí pensando que es el club que está en la siguiente salida, y nos piden cosas muy raras”, argumentó el dueño. “Se pusieron hechos una furia, y cuando les intenté explicar que la pajita era para el niño, amenazaron con llamar a la Guardia Civil y casi me abren la cabeza de un botellazo”, se quejaba el cliente.