Se frota la vagina con ajo para que su marido deje de pedirle sex0 oral.

Se frota la vagina con ajo para que su marido deje de pedirle sex0 oral.

Una vecina de Cáceres, harta de que su marido le pidiera un cunilingus todos los días, tomó una decisión: frotarse la vagina con ajo para que su marido, asqueado por el nuevo sabor, cambiara de hábitos.

Pero nada más lejos de la realidad. En la primera toma de contacto, el marido identificó el sabor rápidamente “una mezcla de Gambas al ajillo con Almejas a la marinera, me encanta”.  Además, Jacinto, el marido, ha descubierto que el ajo en ayunas es un poderoso estimulante del apetito, ayuda a tener una buena digestión, evita la acidez estomacal, activa la circulación ayudando al buen funcionamiento del corazón y es un buen protector del hígado y la vesícula. Por ello, todas las mañanas se lleva un diente de ajo pelado a la habitación para empezar el día cuidando la salud.

“A mí de pequeña me ponían ajo en las uñas para que no me las comiera, y funcionó”, nos comenta la abnegada esposa. Por contra, su marido nos explica que “desde que tomo ajo en ayunas, empiezo el día con más energía, afronto los problemas con otro talante y he dejado las pastillas de la hipertensión. Se puede decir que Emilia me ha cambiado la vida”.

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