Un hombre se provocaba picaduras de avispas en el pene solo para que le succionaran el veneno

Un hombre de veintiséis años, natural de Guadalajara, sufrió lo que parecía en un primer momento, una cadena de fatales accidentes. Al parecer, el joven se dirigió al centro médico de su localidad al haber sido picado por una avispa en el pene. La doctora que lo atendió le administró antihistamínicos por vía intravenosa y la situación pareció normalizarse.

Al día siguiente, el mismo muchacho acudió al mismo centro hospitalario por un problema semejante, aunque en esta ocasión agravado por tres picaduras, en lugar de una. El doctor que se ocupó del caso se dispuso a aplicarle el mismo medicamente que el día anterior, pero el joven se negó, pues según manifestó, “me han dicho que me deje de mierdas químicas, así que haga el favor de extraerme el veneno succionándolo, como toda la vida se ha hecho”.

El galeno se negó en redondo a la propuesta, casi exigencia, del paciente, y pidió la presencia de la policía. Los agentes, además de obligarlo a abandonar la zona, propusieron una sanción de 300 euros por conducta inapropiada, a lo que el hombre gritó: “¿300 euros? Si lo llego a saber no meto el miembro en la colmena para que me lo succionen. Me ha salido más caro que ir a las lumis”.

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