Hay personas, sobre todo mujeres, que desde la adolescencia inician una guerra contra su propio cuerpo, algunas por la constitución heredada en los genes y otras, por exceso de celo con el cuerpo, machacando con dietas y ejercicio.
Además del deporte y una alimentación correcta, echamos mano en muchas ocasiones de profesionales en la nutrición o dietistas como lo ocurrido a una vecina de Elche esta pasada semana. Tras conseguir adelgazar 13’2 kg desde principios de año, lejos de agradecer al dietista, lo ha denunciado en el juzgado de Instrucción n°4. «Le pago todos los meses 55 euros y sí, he adelgazado 13 kilos pero… las tetas me han desaparecido, eso nunca me lo dijo y por eso quiero denunciar, esto es una estafa».
Parece ser que tras escuchar la jueza a la enojada demandante salió a entrevistarse con ella, «señora, cuando subimos de peso lo primero que engorda es la barriga, cartucheras y culo, cuando adelgazamos, lo primero que perdemos son las tetas, no procede tal denuncia, es un hecho real».