Joaquín G. es un bilbaíno de 28 años que tuvo que ser ingresado de urgencia en el día de ayer con fuertes dolencias testiculares producidas tras más de 2 años practicando sexo tántrico sin eyacular en ningún momento.
El muchacho llevaba semanas encontrándose bastante mal «notaba una pesadez enorme, como si toda mi energía estuviese concentrada en una zona y me faltaran fuerzas en el resto del cuerpo». Hace años, y tras haber probado de todo en materia sexual según asegura, descubrió el sexo tántrico, se informo al respecto y comenzó a practicarlo «ahora duro en la cama horas, las tías están impresionadas y el boca a boca me está permitiendo ponerme las botas».
El problema ha sido que no entendió completamente el método y lleva todo este tiempo sin eyacular «yo que se, leí lo de aguantar la eyaculación todo lo posible y se ve que me he pasado, cosas de vascos». Felizmente ha salido ya de peligro tras ser liberado de su pesada carga y ha aprendido para sus futuras relaciones.