Este pasado fin de semana, un grupo de amigos estaba disfrutando de un fin de semana en una casa rural en Soria, cuando a uno de ellos se le ocurrió hacer el lanzallamas con el culo, y tal fue la deflagración que la casa terminó reducida a cenizas.
Esta «broma» consiste en acercarse un mechero encendido al culo mientras soltamos una ventosidad, lo que provoca un efecto similar a un lanzallamas. En este caso se juntó que el grupo comió ese día cocido en una venta cercana y que el bromista apuntó directamente a las cortinas del salón, que estaban a 3 metros. Por suerte no hubo que lamentar heridos, sólo pérdidas materiales.
«El Luisma es que es muy bruto, y mira que le dijimos que no lo hiciera, que había repetido dos veces cocido ese día», nos comentaba una amiga. «Me han buscado la ruina, porque han subido el vídeo a Youtube y ahora el seguro dice que cubre incendios por accidente, pero que este lo han provocado haciendo el monguer», se lamentaba el dueño de la casa.