Un joven de Valladolid ingresó ayer en estado lamentable en el Hospital Universitario de la ciudad después de una noche de juerga con sus amigos. Tras el preceptivo lavado de estómago y recuperación de la conciencia posterior a dormir la mona, el muchacho recibió a su familia que lo esperaba con impaciencia y no de muy buen humor.
Ante las inquisitorias preguntas de su madre el chaval alegó que seguramente le habría sentado mal la hamburguesa que había comido, y que sería por eso por lo que habría perdido la consciencia no sin antes meterse en 3 peleas, acosar a 2 muchachas, romperse los pantalones al subir a una reja y llenarse de excrementos de perro entre otras cosas.
Al final, a través de sus amigos y los camareros de la discoteca se supo que el joven había consumido alrededor de 10 cubatas bien cargados, y que se hubiera tomado más de no ser porque se quedó sin dinero. Sin embargo, su madre ha presentado cargos contra la hamburguesería a la que fue la pandilla, alegando que “mi hijo no bebe, bueno sus copitas como todos, eso ha sido la hamburguesa”.