La ACE (Asociación de Costaleros Españoles) abordó ayer la eterna problemática de qué hacer con los gases durante las procesiones de Semana Santa. De todos es sabido que debido a la emoción, al esfuerzo y al número de horas que los costaleros deben trabajar bajo el paso, es difícil retener los gases, y a todo ello hay que sumar que se trata de un espacio cerrado y con escasez de aire.
Es por ello que después de la intervención de varios de los pesos pesados de la asociación, así como de una votación secreta, se llegó a la conclusión que es necesario poner un límite a los pedos que los costaleros podrán tirarse durante el transcurso de la cofradía. Este límite se fijó en tres, y todo aquel que sobrepases este número podrá ser llamado al orden por su responsable y podrá acarrear consecuencias graves.
De esta forma los costaleros tendrán que cuidar su alimentación y ser capaces de organizarse para no sobrepasar el límite impuesto.