Un joven de Madrid consiguió este fin de semana cumplir una de las fantasías sexuales más anheladas en la mayoría de los hombres. Triunfó y se enrolló con 2 chicas gemelas el sábado por la noche en casa de sus padres aprovechando que estaban de viaje y que tenía el piso a su disposición. Fueron allí después de la disco y él acabó durmiendo entre las dos chicas en un estado pleno de felicidad.
En cuanto se despertó por la mañana y recordó lo ocurrido entró en un estado de euforia total, Empezó correr, a pegar saltos, a besar el espejo, llamó a sus amigos uno por uno para contárselo con detalle, bajó al bar, se lo contó a gente que ni siquiera conocía y así se pasó el día, con una sonrisa de oreja a oreja que no podía quitar de su cara.
Finalmente, esa misma tarde, cuando comprendió que aquello debía ser recordado para siempre se dirigió a la tienda de tatuajes de sus amigos e inmortalizó los nombres de las dos muchachas en su brazo derecho. De esta forma cada vez que mire el tatuaje recordará la gran gesta de su vida.