Un empleado de una conocida confitería del barrio madrileño de Lavapiés fue despedido el pasado miércoles de su trabajo porque según los dueños de la pastelería “faltaba el respeto a los clientes y se mofaba de ellos”.

Al parecer, según cuentan muchos de los testigos el joven, que llevaba un total de casi 5 años trabajando en dicha pastelería, cantaba a cada cliente que entraba por la puerta una canción, con baile incluido, que recientemente se ha puesto de “moda” gracias al programa de televisión Factor X que lleva el título de “cómeme el Donut”. “Lo que yo quería era animar un poco a la clientela a que comieran Donuts y rieran un poco, mi intención no era meterme con ellos ni mucho menos” argumenta el empleado despedido.

Sorprendentemente y a pesar de que los dueños creían que la canción podría estar incomodando a los clientes la venta de Donuts ascendió en la tienda alrededor de un 32% la semana pasada por lo que la dirección se está replanteando readmitir de nuevo al empleado. “Si nos hemos equivocado tendremos que rectificar, y si además nos tenemos que vestir todos de rosa y cantar “cómeme el donut” lo haremos por el bien del negocio”.