Aunque pueda parecer un mal chiste esta curiosa escena tuvo lugar ayer tarde en una farmacia murciana, un cliente tuvo que ser expulsado del establecimiento tras bajarse los pantalones y calzoncillos y mostrar su culo a la dependienta.

El cliente acudió aquejado de hemorroides «dicen que se sufren en silencio y yo estoy cansado ya, necesitaba algo para acabar con ese calvario, vi al cliente antes de mi enseñarle la garganta a la farmacéutica para pedir algo para el dolor, así que decidí hacer lo mismo». Ni corto ni perezoso se desnudo de cintura para abajo, se giró, se agachó y mostró su ano abierto en toda su plenitud a una horrorizada dependienta.

«La verdad que sentí casi la misma vergüenza que asco, ni escuché lo que tenía que decir y lo eché a patadas de mi farmacia, después me enteré de su problema, pero creo que hay formas y formas de pedir ayuda». El cliente avergonzado se ha disculpado públicamente por el bochornoso suceso.