Un hombre sobrevive cuatro días alimentándose solamente de las migas que tenía en la barba

Un hombre sobrevive cuatro días alimentándose solamente de las migas que tenía en la barba

Un senderista alicantino sufrió la pasada semana una torcedura de tobillo que provocó que se apartara del resto de la expedición. Sus compañeros no se percataron hasta dos días más tarde, por lo que el hombre permaneció solo en el monte durante cuatro días.

La fortuna y las migas de su barba fueron sus salvadoras. Las temperaturas no fueron gélidas, por lo que el muchacho no tuvo que sufrir el habitual frío de la montaña. Por otra parte, las migas que acumulaba en su poblada barba desde hacía varios meses fueron su avituallamiento en el tiempo que estuvo inmóvil. En ella almacenaba desde restos de cocido hasta cabezas de gamba, pasando por aperitivos como salmón o patatas con mojo picón.

“Soy un apasionado de la gastronomía”, explicaba el joven. Gracias a ello pudo disponer de un menú sano y equilibrado, a la altura de cualquier restaurante de alto copete. El problema se presentó a la hora de conseguir agua. Su experiencia le condujo a sorber la humedad de las piedras, aunque en una ocasión se equivocó y succionó un excremento de jabalí. “Si no te lo dicen, ni lo notas”, concluyó el excursionista.

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