Un estudio elaborado por la Universidad del Sexo, en Florida, asegura que la gente que chupa la tapa de los yogures carece de sexo oral. El 98% de los entrevistados ven en las tapas de los yogures el sustituto perfecto al sexo oral que por desgracia no tienen.
La encuesta, realizada a gente de entre 18 y 45 años de varias nacionalidades diferentes, afirma que todas las que no han practicado sexo oral en los últimos 10 años coinciden en las mismas manías y hábitos alimenticios. Chupar las tapas de los yogures les provoca una sensación que les genera un placer sexual único e irrepetible.
Los yogures, normalmente de color blanco y un espesor muy significativo, se convierten en el juguete perfecto y perverso para que las personas que lo chupan no echen de menos el sexo oral. Así que ya sabéis, si véis a alguien chupando la tapa de un yogur, corred antes de que se corran.