Ayer por la tarde se vivió un curioso suceso en Oviedo, un conductor permaneció parado en un semáforo estropeado durante algo más de 4 horas tras no atreverse a arrancar y ser multado.

La disparatada situación se vivió en plena Gran Vía, debido a las obras que se están realizando uno de los semáforos se quedó parado en rojo y un conductor paró su vehículo sin darse cuenta de la avería. Tras varios minutos el conductor empezó a pensar que algo no andaba bien «me extrañó que tardase tanto, la verdad, pero me quedan pocos puntos del carnet y no quise jugármela».

El resto de conductores no paraba de pitar, la mayoría le adelantaban, otros se ponían a su lado y le increpaban «entiendo su enfado, pero el semáforo estaba en rojo y no iba a tentar la suerte, vi las obras y supuse que algo andaba mal, pero no tenía prisa, así que me puse a jugar al móvil esperando que se pusiese verde». Tras 4 horas y varios avisos a la Policía se personaron para informar al conductor de la avería del semáforo e instarle a hace caso omiso del semáforo asegurándole que no sería multado por ello.