La espantosa anécdota tuvo lugar durante una fiesta de Halloween, la toledana Carmen B. se enrollo con su padre por accidente ya que ambos iban disfrazados para la ocasión y no se habían reconocido.

La pobre chica nos ha contado traumatizada que «me parece increíble lo vivido, no es normal tener tanta casualidad y mala suerte, conocí a un Frankestein que me hizo reír mucho y la cosa acabó como tenía que acabar». Al rato de estar liándose decidieron quitarse parte del disfraz para poder tener intimidad de una manera más cómoda y entonces tuvo lugar la sorpresa más desagradable de su vida.

«Me lo estaba pasando muy bien con esa muchacha, había bebido algo y me dejé llevar, fue un accidente pero jamás pensé que podría ser tan grave el accidente, cuando nos vimos las caras a poco nos da un infarto a ambos». La madre de ella, y mujer de él, se ha visto sorprendida por la noticia y les ha pedido que en primer lugar lo hicieran público como primer paso para redimirse.