Comerse un kebab después de salir de fiesta es uno de los grandes placeres de la vida. Según cuentan sus adeptos te baja la borrachera de golpe y duermes como un bebé, pero hay a quienes no les sienta muy bien y acaban en el cuarto baño antes de lo previsto. Pero, ¿qué dicen los médicos al respecto?
La carne de kebab, tanto el pollo como el cordero, sumada a esa extraña salsa blanca que dice ser de yogur, ayudan a que tu organismo digiera mejor el alcohol y que por la mañana te levantes sin resaca. Es un hecho. Comerse un kebab justo cuando todavía estás con el puntillo es beneficioso para la salud.
Tanto es así que 5 de cada 3 médicos lo aconsejan: “Estamos tan seguros de que los kebabs ayudan a terminar mejor la fiesta y a no ser un desecho por las mañanas que nos hemos inventado dos médicos más”.