Un joven ha tenido que ser hospitalizado esta madrugada por un exceso de carotenos. Durante dos interminables meses, inmerso en la operación moreno, con zanahorias por montera y su ilusión por llegar a la meta casi se mata. Gracias a la llamada de uno de sus vecinos, alertado por el insoportable olor a zanahoria que procedía de su hogar, pudieron socorrerle a tiempo antes de que se desmayara: «Tenía cara de zanahoria y apenas podía andar, eso si, estaba negro como los cojones de un burro«.
Como único nutricionista se sometió a un régimen severo desde finales del mes de abril, que consistía en smoothie de zanahoria para desayunar, puré de zanahoria para comer y batido de zanahoria para cenar. Como consecuencia de esta desastrosa dieta ha perdido la ilusión, agua, masa muscular, presenta toxicidad de vitaminas liposolubles y ha sido ingresado de urgencia con cuadro severo por malnutrición. Pero los médicos son optimistas: “Sobrevivirá, pero no podrá pisar la playa en todo el verano”.
A cambio la grasa sigue, el moreno es incomparable y tiene vitamina A para regalar. Operación desahucio.