Los hechos tuvieron lugar ayer en Oviedo, cuando un vehículo era interceptado en el centro de la ciudad después de haber sido visto saltándose semáforos y con actitud temeraria, poniendo en peligro su propia seguridad y la del resto de la circulación.
En el interior del vehículo viajaba Aldolfo, un hombre de 64 años que al parecer venía del bar de tomarse unos cuantos vinos y jugar a las cartas con sus amigos en claro estado de embriaguez, según cuenta la policía: “Cuando procedimos a hacerle el control de alcoholemia para comprobar si había bebido, el detenido sacó 5 euros de su cartera me los metió en el bolsillo de la camisa dándome una palmada en el papo y diciéndome que aquí no había pasado nada. Si todavía hubieran sido 50 €…”, comentaba el agente entre risas.
Adolfo fue arrestado y llevado a las comandancias policiales. Se le acusa de varios delitos contra la seguridad vial e intento de soborno a un agente de la ley. Su mujer que fue a recogerle a comisaría pidió a los agentes que tuvieran un poquito de piedad: “Si mi marido acaba en prisión sólo os pido una cosa, que por favor tenga televisión en la celda para que no deje de ver nunca películas de gangsters, le encantan”.