Hacer caca es uno de los grandes placeres de la vida, pero como todo si se hace en exceso acaba saliendo caro. Depende de las veces que vayas al baño y de la calidad y cantidad de papel que quieras emplear. Cuanta más caca más papel y cuanto más y mejor sea el papel más gasto. Al final todo es una cadena, como la del váter.
Una empresa de Valladolid se ha visto obligada a descontar del sueldo de uno de sus empleados todo el papel higiénico que éste había gastado en defecar. La friolera de 25 rollos en sólo un mes, y además de los ultra suaves, acolchados, con doble capa y toque de seda. Un total de 59,25 € según la contable de la empresa: “Una cosa es ir cuando te entre un apretón y otra pasarse el día en el baño por vicio. Los vicios se pagan, y nos consta que además de cagón era muy escrupuloso”.
El gerente de la empresa ha explicado que sólo se trata de una medida provisional y de ahorro, un aviso para el resto de sus compañeros: «Queremos lo mejor para nuestros empleados por eso compramos el mejor papel higiénico del mercado, para que se sientan como en casa. Un empleado recién cagado es un empleado feliz y concentrado«.