Los hechos ocurrieron la pasada madrugada del viernes en el barrio madrileño de “La Latina” cuando un joven de 24 años solicitó los servicios de un taxi para volver a su casa tras haber salido de fiesta con sus amigos.
Nada más comenzar el viaje el joven notó que algo no iba bien y es que el conductor del taxi hacía cosas extraños en su conducción. “No cambiaba de marcha, fue en segunda más de 5 kilómetros y además iba haciendo eses por lo que le ofrecí al taxista conducir yo hasta casa” explica el cliente en su declaración a la Guardia Civil. Según comenta el joven, el taxista mostraba claros signos de embriaguez “se quedó dormido en la parte de atrás del taxi en cuanto lo puse allí y conduje hasta casa”.
Cuando acabó el trayecto el joven despertó al taxista y le recomendó que llamase a alguien para que le ayudara ya que no estaba en condiciones de conducir, sin embargo, y para sorpresa del cliente el taxista le quiso cobrar por éste trayecto la cantidad de 27,50€. El joven no quiso pagar ya que fue él mismo quien condujo hasta su casa así que decidió llamar a la Guardia Civil para denunciar el caso.